domingo, 11 de junio de 2017

       Extraña sensación
Me siento frente al ordenador,
lo enciendo y me doy cuenta de algo.
¿De qué?
De que estoy sólo.
Ellos están todos en el fondo de pantalla,
me sonríen desde la foto.
Descubro que hasta mi figura
se encuentra en esa imagen.
Reconozco que me río de mi mismo.
No lo puedo creer.
Los abrazo con mi mente y mi mirada.
Confundido, recorro los cuadros que pinté,
los grabados y las esculturas
en las que puse mi empeño,
los vidrios que fundí
y las carpetas de cuentos y poemas.
Estrecho a todos y todo contra mi pecho.
Suena el timbre.
No contesto.
Insiste… Insiste hasta el cansancio.
¡Adelante!
Y para mi asombro,
me rodean mis trabajos,
se despegan todos mis seres queridos.
Vienen a mi encuentro.
La pantalla queda en blanco.
Yo también.
No, no estoy sólo.
¡ Aleluya!

      Saúl Buk   06-06-2017

lunes, 22 de mayo de 2017

     Arrullo
Contame un cuento, amor,
antes de que me duerma.  
Que comience con “había una vez”,
como si fuera un niño.
No te detengas.
Si se clausuran mis párpados
te seguiré oyendo;
aunque la noche oscurezca el alba
que se estaba pariendo.                          
Sigue contando nuestro cuento.
Con tu deseo de hacerlo
y tu coraje de hembra.
Yo siempre estaré pendiente
de ese final abierto.

    Saúl Buk 21-05-2017

sábado, 13 de mayo de 2017

    Muy mía
Me falla el olvido,
solo puedo recordarte.
La memoria me traiciona.
Te armo, te desarmo y te vuelvo a armar.
Siempre estás ahí.
Delante de mis ojos,
 te veo sonreír
y de a pares las lágrimas ruedan
por mis húmedas mejillas.
Te escucho, decir  palabrasdeamor
que no quisiera oír.
O sí.
Paladeo el salitre dulzón de tu piel.
Huelo tus perfumes alilados.
Y por las noches,
te acaricio y tiemblo.
Dios mío, devuélvemela.
No vivo para recordarla.
Quiero  tenerla.

  Saúl Buk     11-05-2017

jueves, 11 de mayo de 2017

             Otoño
¿Qué hago con el viento?
¿Y qué hago con la hoja?
Dejo al viento que la empuje
y la haga bailar.
Que la gire, la dé vuelta,
la acueste, la acomode.
Ella, frágil, concede
y disfruta de su liviandad.
El viento que sopla feroz,
la va alejando.
Da grandes volteretas
y a pesar mío, se pierde.
El céfiro ahora ruge.
Pero ella, doncella al fin,
desaparece.
¿Y qué hago ahora?
Busco su forma entre las nubes,
a veces más allá.
La disfruto, pensando.
Mendigo  en mi consciencia.
Si la encuentro,
a pesar del otoño,
será mía para siempre
y ya nadie me la podrá quitar.
.

     Saúl Buk  05-05-2017
Nolo contendere (1)

Por la nebulosa Paris, ciudad lúes por excelencia,
van juntos sin presencia
el dandy y la meretriz.
Vestimenta como emblema:
Saco de letras, camisa de palabras,
pantalón de frases, chaleco de poemas,
zapatos en prosa y corbata de poeta.
Ella nada, qué importa lo que lleva.
Solo por un rato lo acompaña.
El siempre la desdeña.
Más la odia; más se eleva.
Él, a su muerte, desciende a la tumba.
Ve azorado y perplejo un regimiento de gusanos,
todos en fila y erectos.
Primero, ellos degluten sus letras
Se deforman e intoxican por eso.
Finalizada esta tarea, hay otro ejército sabueso.
Es lógico que así sea,
ya que al leer sus poemas, raros, oscuros, e inmundos,
una flor del mal prospera.
La flor maldita se hunde en la fosa sin sentido.
Así transforma lo podrido
en letra, palabra, alimento.
De gusanos hambrientos que comen,
y tendrán para hacerlo siempre.
Que haya un lector atrevido,
tonto y empedernido, deseo.
El dandy yaciente y oculto,
no tendrá descanso; solo hastío.
Aunque no lo creas, puede ser,
amigo, hermano, Charles Baudelaire.

                                            Saul Buk,                     
 Junio 2010.-2017

(1) Nolo Contendere, del latín “no lo discuto”


lunes, 1 de mayo de 2017

        Bulimia musical
Inquieta, batuta en mano,
la soprano- directora
lanzaba sus agudos al aire
y gesticulaba con insólita fuerza.
El público se reía.  
Deliraba ante la reiterada cacofonía.
Muy glotona, se tragaba todas las notas.
Los músicos, perplejos, enmudecieron.
Finalizado el concierto estallaron los aplausos.
Asombrada por ese ruido, cariñoso pero inesperado,
huyó del escenario como una liebre.
No pudo agradecer.
Detrás de bambalinas comenzó a vomitar.
Como sabía algo de música,
utilizó su método tan ordenado:
primero las notas enteras, luego las semis.
Odiaba las cosas por la mitad.
El resto ya no tenía importancia.
Todas, de do a si, chocaron contra el fondo…
del inodoro.
Memorizando esos húmedos sonidos,
elaboró la partitura
de su famoso concierto, intitulado:
“Fuga del escenario con acompañamiento
acuoso en lo profundis”

    Saúl Buk  27-04-2017

martes, 25 de abril de 2017

       La mano
Sólo en mi cuarto,
escondido detrás de la pesada cortina,
con el rabillo del ojo la miro.
Me asusta la forma de esa nube:
negra-azabache-oscura tormenta.
Tiemblo.
No sé por qué su contorno me recuerda
aquello de mi niñez.
Ansioso,
como un león que persigue a su presa,
busco otra nube.
La encuentro.
Es blanca, amorfa, casi pura.
Mis pupilas la absorben.
Efectúa inútiles giros,
como si ella fuera un bufón
y yo el rey.
Pero, nada.
Me cubro como un caracol.
Escucho un ruido
por detrás del telón que me oculta.
Espío.
Emerge en el cielo,
la de los tristes colores mezclados.
Desciendo a mi infancia, muy a pesar mío.
pero cuando siento aquella mano,
respiro  tranquilo.
Ya es de día.

  Saúl Buk   25-04-2017