jueves, 11 de febrero de 2016

               Yo
Dos letras unidas.
Es el pájaro,
Que se transforma en círculo.
Al  principio la Y
Eleva el ala,
Luego revolotea y baja.
Más tarde, sube.
Ahora desciende en picada.
Orgullosa se alza,
Hasta conformar
Ese mundito redondo,
Que soy.

           Saúl Buk-17-06-12

martes, 9 de febrero de 2016



       CIEGA
Se abren las puertas,
Entra ella.
Me mira, pero no me ve.
¿Será porque tiene los auriculares puestos?
Cuando se escucha música con pasión,
¿No se ve?
Debe ser por eso.
Ella me conoce,
Me conoce muy bien,
Demasiado, diría.
Pero me mira y no me ve.
Me acerco, le hablo,
Le golpeo la espalda, la sacudo.
Gira lentamente su cabeza
Y me mira.
Tararea.

Pero no me ve.


       CIEGA
Se abren las puertas,
Entra ella.
Me mira, pero no me ve.
¿Será porque tiene los auriculares puestos?
Cuando se escucha música con pasión,
¿No se ve?
Debe ser por eso.
Ella me conoce,
Me conoce muy bien,
Demasiado, diría.
Pero me mira y no me ve.
Me acerco, le hablo,
Le golpeo la espalda, la sacudo.
Gira lentamente su cabeza
Y me mira.
Tararea.

Pero no me ve.


       CIEGA
Se abren las puertas,
Entra ella.
Me mira, pero no me ve.
¿Será porque tiene los auriculares puestos?
Cuando se escucha música con pasión,
¿No se ve?
Debe ser por eso.
Ella me conoce,
Me conoce muy bien,
Demasiado, diría.
Pero me mira y no me ve.
Me acerco, le hablo,
Le golpeo la espalda, la sacudo.
Gira lentamente su cabeza
Y me mira.
Tararea.

Pero no me ve.


       CIEGA
Se abren las puertas,
Entra ella.
Me mira, pero no me ve.
¿Será porque tiene los auriculares puestos?
Cuando se escucha música con pasión,
¿No se ve?
Debe ser por eso.
Ella me conoce,
Me conoce muy bien,
Demasiado, diría.
Pero me mira y no me ve.
Me acerco, le hablo,
Le golpeo la espalda, la sacudo.
Gira lentamente su cabeza
Y me mira.
Tararea.

Pero no me ve.

miércoles, 3 de febrero de 2016

                                    De Venecia

Detrás de la neblina
se escondía.
En el puente de los suspiros
lo encontraba,
al fantasma de los pobres,
condenados para siempre.

Yo veía sus manos vacías,
apoyadas en las rejas.
Sus lágrimas derramarse
a través de ellas.

El agua no es laguna,
es llanto condenado
que inunda la ciudad.
¿Por qué?

Tanto dolor escrito
en las paredes grises.
Allí dejaron sus marcas
profundas angustias.
Que duelen, se perciben,
Existen.

Adiós Venecia.
Adiós suspiros.
Adiós ghetto.
Volveré.


                     Saúl Buk

martes, 2 de febrero de 2016


Concierto callejero
Cuando el colectivo al girar,
hace música con sus frenos
sobre el piano peatonal de la esquina,
las bocinas de los autos acompañan a rabiar.
Y curiosamente los transeúntes bailan,
pisando el teclado de asfalto.
Se contorsionan esquivando a los integrantes de la orquesta.
El sol sale sigilosamente  del escenario.
Los intérpretes se van retirando
 y los bailarines también.
El solista me da la mano.
Me quedo sólo, sosteniendo la batuta.

Saludo y agradezco a nadie.